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| Entrevistas |
| Por: Mario L. Garrido | |
| El rey cubano del bogar | | Con más de 25 años sobre los botes conquistó los mayores honores para el remo cubano y acumuló un botín en el que destaca condición su de tetracampeón en los Panamericanos de La Habana 1991. | La Habana (27 mar).- ES FÁCIL el diálogo cuando se acumulan tantas virtudes en la vida deportiva y conducta social. Ismael Carbonell es de esos que nacieron para ser ejemplos de sacrificio, entrega y amor al deporte, con valores sembrados de patriotismo, laboriosidad y solidaridad humana.
¿Dónde naciste y te iniciaste en el deporte?
Nací en el reparto Jarahueca-Bolaños, del municipio Songo La Maya, de Santiago de Cuba. Allí estudié la enseñanza primaria en la escuela Antonio Maceo y la secundaria básica en régimen de internado en el campo, en Bayate, provincia de Guantánamo. Regresé después a Santiago, y en Ciudad Mar me inicié en el deporte del remo.
¿Cómo te captaron?
Estaba junto a mi papá y me llamó el profesor y mi primer entrenador, Rubén Tamayo. Fue en una de esas captaciones de talentos que se hacían, el 22 de septiembre de 1975. Ese día me midieron y me informaron que cumplía los requerimientos necesarios para practicar remo, y me incorporé a la academia de Santiago de Cuba.
Primeros eventos.
En mi primera competencia nacional sumé siete medallas de bronce en las modalidades de doble con y cuatro con timonel. A partir de ese momento fui seleccionado para la Escuela de Perfeccionamiento Atlético (ESPA), estuve allí los años 1976 y 1977 e inicié mi participación en eventos internacionales.
¿Cómo recuerdas el inicio?
No me fue muy bien, entré en el octavo puesto en ese evento, que se conocía con el nombre de Esperanzas Olímpicas, en Checoslovaquia. Pero esa actuación me permitió entrar en el equipo nacional, cuando entrenábamos en la presa Maspontón de San José, en La Habana, y vivíamos en el centro de entrenamiento Cerro Pelado.
Una nueva etapa.
Empecé a conjugar mi preparación deportiva con mis estudios en ajuste y reparación, en el taller de tornería del tecnológico Ciudad Libertad.
En octubre de 1978 el equipo nacional se trasladó para Varadero. Allí comenzamos y desarrollamos la preparación para los Juegos Panamericanos de San Juan, Puerto Rico 1979, donde logré mi primer oro en ese tipo de competencias.
El título lo alcanzamos en un bote de cuatro sin timonel, junto a Wenceslao Borroto, Manuel Blanco y Hermenegildo Palacios. Recuerdo que fue una actuación destacada de Cuba, pues el remo logró 13 títulos y 16 de bronce, y ganó los juegos por primera vez.
¿Familia en el deporte?
Muy pocos, solo llegó a nivel nacional un primo. Y el boxeador Rafael Carbonell, en los 48 kilos, que fue un buen atleta y se mantuvo tiempo en la selección nacional.
Principales logros internacionales.
En mi recorrido por Juegos Panamericanos, después del oro en San Juan obtuve oro en doble con timonel en Caracas´83; oro en cuatro sin, mi bote preferido, en Indianápolis´87; y cuatro de oro en doble, cuatro sin timonel, cuatro con y ocho con, mi mayor cosecha, en La Habana´91.
La premiación de Fidel.
Quiero expresar que para mí fue un momento inolvidable recibir tres de las cuatro medallas que alcancé en esos juegos de manos del Comandante en Jefe, Fidel Castro. Todos nos sentimos muy apoyados y reconocidos. Él estuvo en el canal de La Coronela tres veces durante la competencia, y su presencia, poder conocerlo y estrechar su mano es el recuerdo más importante de mi vida como deportista.
Otros triunfos por Europa.
Recuerdo que en Alemania logramos oro en una oportunidad y después en Rusia oro en el doble con, en la Gran Regata de Moscú. Cuba participaba en ese evento desde más de diez años atrás, y por primera vez fuimos titulares. En Francia logré oro y bronce, y de nuevo en Checoslovaquia cuatro de oro, además de participar en otros eventos por invitación, en mis mejores años como remero activo.
¿Qué pasó en Barcelona´92?
En los XXV Juegos Olímpicos de Barcelona logramos lo mejor del remo cubano en esas citas, cuando entramos en quinto lugar en la regata del doble con. Conmigo se batieron Arnaldo Rodríguez y el histórico timonel Roberto Waco Ojeda. Después no se ha podido llegar tan cerca de las medallas, pero estoy seguro de que muy pronto se logrará la primera de este deporte en Juegos Olímpicos.
Requisitos para un buen remero.
Lo primero es la disciplina, después hay que hacer lo que dice el entrenador, ser modesto, inteligente para conjugar los aspectos fisiológicos, técnico-tácticos y los sicológicos, para enfrentar la competencia en plenitud de análisis de sus posibilidades y asegurar la victoria.
Cuba y el remo actual.
Tenemos buenas perspectivas para lograr incluirnos entre los países que discuten las medallas, tenemos talentos, hay un buen potencial humano formado, solo los recursos nos han limitado para dar este salto, pero en el próximo ciclo olímpico (2009-2012) todo puede cambiar para bien.
Carbonell, una familia del remo.
Mira, para mí esta unión con Mayra (González) es algo grande en mi vida. Ella es una remera excepcional, ya lleva como 18 años en el deporte y acaba de lograr su título en single en Río de Janeiro´07 y tiene un séptimo puesto en olimpiadas.
Somos una pareja sacrificada, muy revolucionaria y estamos listos para seguir dándolo todo por esta Revolución que edifica la sociedad más justa del mundo.
Tal vez Rey Luis, nuestro hijo, pueda incursionar en el deporte. Estatura para el remo puede tener, pues se calcula llegue a medir 1,98 m. Yo tengo dos hijas de otro matrimonio: a Yenice, en la EIDE en voleibol, y Yaumara. A las dos les gusta el deporte. Esperemos que siga creciendo esta familia de deportistas.
¿Qué hace ahora Carbonell?
Entreno el equipo nacional, llevo siete años en esa tarea junto a antiguos compañeros de tripulaciones y Norge Marrero, nuestro comisionado nacional, un verdadero ejemplo de trabajo y entrega por este deporte, y otros como Wilfredo Fernández, que fuera mi entrenador, todos en pos de nuevos y mejores resultados para este deporte.
Ya fui a República Dominicana, a los Juegos Panamericanos del 2003, y mis muchachos obtuvieron dos bronces y una de oro en el cuatro sin, bote que más preseas doradas ha dado a Cuba, y sigo trabajando con los futuros remeros para el próximo ciclo olímpico Londres 2012.
Deporte y Revolución.
La Revolución llegó con todo lo que hubo que cambiar en la salud, la educación y el deporte, y creció en estos cincuenta años. Por eso estamos entre los dos primeros países del continente y entre los primeros 15 del mundo olímpico.
Esta salud del movimiento deportivo cubano se mantendrá y veremos nuevos y mayores resultados en el futuro. Tenemos lo principal, el ser humano formado integralmente y los deseos y la capacidad de hacer realidad lo que dijo Fidel en los primeros años del triunfo revolucionario: «Llevaremos el deporte tan lejos como sea posible». Y eso lo cumpliremos.
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