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Lima.- LA FIESTA de los récords rotos comenzó bien temprano en el atletismo con las carreras de maratón de estos XVIII Juegos Panamericanos, dominadas con nuevas marcas por los anfitriones Gladys Tejeda y Christian Pacheco, pero será luego del día 6 cuando realmente se eleven las expectativas en torno a un tema que siempre genera ansiedad.
Gladys superó en cinco minutos la anterior marca y ahora habrá que correr los 42 kilómetros muy rápido para mejorar sus 2:30.55 horas, mientras su compañero Pacheco dejó el crono en 2:10.41 para inscribir su nombre en el libro que todos añoran.
Para ella fue “borrar” un registro que apenas venía de Toronto 2015, sin embargo él celebró con muchas más razones pues la marca que ahora pasó a la historia vino a sustituir la de 2:12.43 que desde Caracas 1983 estaba en poder del puertorriqueño Jorge González.
Pero no era ese el más añejo de los récords atléticos de estas citas. Ese privilegio todavía corresponde al estadounidense Ronnie Ray cuando ganó los 400 metros en Ciudad de México 1975 con 44.45 segundos.
Desde entonces muchos los han “rozado” como los 44.52 del cubano Roberto Hernández en La Habana 1991 o los 44.56 del dominicano Luguelín Santos en Toronto 2015.
Entre las damas comparten la longevidad dos estadounidenses y data de San Juan 1979, una es Evelyn Ashford dueña de 22.45 segundos en los 200 metros y la otra Mary Decker con 4:05.70 minutos en los 1500 metros.
Una mirada a lo sucedido hace cuatro años basta para comprobar que fueron 14 las cotas nuevas, dos de ellas quedadas en manos cubanas y otras dos que le quitaron privilegio a estrellas de la Isla.
El vallista Dayron Robles y el decatlonista Leonel Suárez fueron los despojados de su condición de recordistas, luego de que el estadounidense David Oliver marcara 13.07 segundos en los 110 metros con vallas y el canadiense Damian Wagner fuera el rey de los eventos combinados con 8659 puntos.
La pertiguista Yarisley Silva con su oro de 4,85 metros y la heptalonista Yorgelis Rodríguez con 6332 unidades se convirtieron en las recordistas cubanas de entonces.
Pero no son las únicas con ese privilegio por la mayor de las Antillas, otros 12 de sus compatriotas todavía aparecen entre los relacionados.
Las marcas más antiguas, la de 67,37 metros en el disco de Luis Mariano Delís y los 19,34 metros de María Elena Sarría en bala.
La del bronceado olímpico en Moscú 1980 peligra mucho ahora con el jamaicano Fedrick Dacres, quien desde el 2016 es un hombre estable por sobre los 68 metros y en la presente temporada ya tiró 70,78.
El disco de mujeres también parece otra prueba en la que se podrá borrar… pues los 66,40 metros de la cubana Yarelis Barrios desde Guadalajara 2011 parecen muy al alcance de sus propias compañeras Denia Caballero y Yaimé Pérez, ambas con una temporada de habituales disparos por sobre esa distancia.
Como detalle distintivo, Ana Fidelia Quirós es la única entre los cubanos con par de registros máximos: 49.61 segundos en los 400 y 1:58.71 en los 800, ambas desde La Habana 1991.
Javier Sotomayor con 2,40 metros en el salto de altura de Winnipeg 1999 y la vallista Daymí Pernía con 53.54 segundos, desde esa misma edición, son otros que desde hace años disfrutan el privilegio de saberse recordistas de estas lides.
La cita, que para el deporte rey comenzará en la pista el próximo día 6, pudiera sorprender con varios nuevos registros, entre otras cosas porque es abundante la cantidad de estrellas anunciadas, todas con el único propósito de brillar aquí…
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