Leonel Suárez, uno de los tantos campeones cubanos del atletismo. Foto:
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La Habana.- POR DÉCIMA ocasión Cuba se ubicó segunda en los Juegos Panamericanos durante la XVI edición celebrada del 14 al 30 de octubre en Guadalajara y otras localidades del estado mexicano de Jalisco.
Muy cerca de la clausura, la delegación cubana logró sobrepasar a la de Brasil (141=48-35-58), casi todo el tiempo en el segundo escalón, por detrás de Estados Unidos (238=92-79-67).
La Isla concretó el subcampeonato con 136 medallas, de esas 58 doradas, 35 de plata y 43 bronceadas. Nótese la decena de títulos por encima de los sudamericanos, según consta en el libro del colega Enrique Montesinos.
Ese documento recuerda en los últimos días el calendario incluía varios deportes fuertes para Cuba, como el boxeo, capaz de ganar en ocho de las nueve categorías en que presentó atletas. Entre los campeones destacó Julio César La Cruz, quien todavía sigue dando triunfos y exhibe un impresionante historial.
En atletismo se sumaron 18 oros para igualar el registro histórico, y adicionalmente se establecieron ocho marcas; en judo cayeron seis oros, cinco a cargo de las mujeres; cuatro en canotaje y levantamiento de pesas; un par de coronas en taekwondo y nueve en la lucha, entre esas la tercera sucesiva del grequista Mijaín López, quien ahora se prepara en pos de su quinto éxito.
Mucho tuvieron que ver en la posición final de Cuba las 25 preseas de los deportes de combate y las del atletismo, pues otras disciplinas no pudieron subir a lo más alto del podio, como el béisbol, que vio rota su cadena de diez triunfos al hilo al quedar tercero.
En voleibol se perdió en ambos sexos frente a Brasil, y el resto de los colectivos no descollaron, con la excepción del softbol, capaz de repetir el bronce de las citas de 1991, 1995 y 1999.
Los estadounidenses dominaron todo el tiempo, aunque se les fueron cinco títulos en comparación con el anterior certamen de Río de Janeiro 2007. Arrasaron en deportes individuales como la esgrima, con 11 coronas de 12 posibles; tiro, 10 de 15, y en gimnasia artística y rítmica, esquí acuático, tiro con arco, bolos, equitación y triatlón.
No fue una sorpresa que en natación capturaran 18 cetros de 34, incluidas los cuatro a la cuenta de Elizabeth Anne Pelton. Sin embargo, en el sector masculino fueron derrotados por los excepcionales tritones brasileños Thiago Pereira (6-1-1) y César Cielo (4 de oro).
Thiago (6-1-1) repitió la hazaña de Río 2007, al imponerse en 200 y 400 combinado individual, en 100 y 200 espalda. Cielo igual mantuvo su hegemonía en 100 y 50 libre.
La natación cubana se apoderó de sendos podios con plata y bronce de Hanser García, en los 100 y 5o metros libres, respectivamente.
Gracias en buena medida a lo sacado de las albercas, el Gigante Sudamericano se sostuvo como vicetitular, aunque agregó triunfos en judo y velas; el segundo lugar en atletismo con 10 coronas, más otras 15 en diferentes modalidades.
Los anfitriones, con 42 oros, aseguraron un destacado cuarto lugar. Barrieron en las ocho pruebas del clavado, lo que dio pie a comentarios sobre un parcializado arbitraje. No obstante estos, nadie pudo empañar la descollante actuación de Paola Espinosa, dueña de tres doradas y un bronce. Ella había tenido el honor de encender el fuego panamericano en la inauguración de los Juegos, acontecidos en tierra de mariachis, charros y tequila.
Canadá fue quinta con 30 títulos, de esos 20 en 32 deportes, distinguiéndose sus triunfos en béisbol, bádminton, nado sincronizado y el recién estrenado rugby.
Otros en la vanguardia fueron Colombia (24 doradas), con victorias en ciclismo y patinaje; Argentina (21), tras victorias en remo, hockey y balonmano masculino, con lo cual quitó el boleto olímpico a los brasileños. Y Venezuela con 11 títulos y 27 competidores en plata.
De los 42 países participantes diez no obtuvieron preseas, en una cita con cifra récord de participantes (5870) y el empleo de subsedes en la zona playera de Puerto Vallarta (triatlón, velas y aguas abiertas), Ciudad Guzmán (remo y canotaje), Lago de Moreno (béisbol), Chapala (esquí acuático) y Papalpa (ciclismo de montaña).
Estos juegos, terceros en tierras mexicanas, se vieron seriamente amenazados en sus inicios por las rachas del huracán Jova, pero el tiempo se confabuló con los deseos de los protagonistas de la fiesta. A pesar del abultado programa en 40 disciplinas, triunfó la capacidad organizativa de los tapatíos.
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